Marruecos actualmente

La identidad políglota de Marruecos puede despertar fascinación e intriga, pero también revela muchos de los defectos del país. La tensión entre los elementos conservadores y libreales, laicos e islámicos, modernos y tradicionales de la sociedad marroquí es a veces creativa, pero a la vez resulta muy perturbadora para el ciudadano de a pie.

Las tensiones afectan a todos los marroquíes, desde el nómada bereber que a duras penas se gana la vida en las montañas, hasta el rey en su palacio. Todas las miradas están puestas en este último, que lo supervisa todo con el objetivo, algunas veces patricio y otras complejo, de forjar un país moderno a partir de unas raíces profundamente tradicionales, mientras el primero lo observa con una paciencia heroica, si no infinita.

Marruecos Hoy en diaCuando Muhammad VI accedió al trono tras la muerte de su padre, Hasan II, el 23 de Junio de 1999, todo el pais contuvo la respiración. ¿Seguirá el nuevo rey los pasos autoritarios de su padre? ¿Cómo iba Muhammad VI a equilibrar la presión de la vieja guardia conservadora que rodeaba a su padre con el clamor a favor del cambio que surgía de una población cada vez más joven?

La respuesta es que muchos marroquíes no se encuentran en mejor disposición de saberlo.

La reforma de la Mudawanna que hizo el rey en 2004, en la que introdujo el derecho de la mujer a la custodia de los hijos, al divorcio y al acceso a la propiedad, ha supuesto un estímulo para la mitad femenina de la población y ha hecho aumentar el porcentaje de alfabetización entre las mujeres. El rey también ha convertido las libertades en materia de derechos humanos en pieza clave de su reinado y, aunque todavía queda mucho por hacer, no hay duda de que se está progresando. Se ha liberado, en muchos casos con indemnizaciones, a presos políticos; la discrepancia pública ya no es el acto de valentía que solía ser; el algunos colegios se enseñan lenguas bereberes; y se ha celebrado las primras elecciones municipales de la Historia.

En la práctica, la vida cotidiana de los ciudadanos de a pie mejora gracias a la inversión en nuevas carreteras, la introducción generalizada de la electricidad, la instauración de un mejor servicio de recogida de basuras y numerosas urbanizaciones de viviendas protegidas.

Con todo, a pesar de todos estos signos de progreso, el apoyo sin límites de los dirigentes del país a la guerra contra el terror liderada por EEUU ha ofendido a muchos marroquíes y ha propiciado que algunos acaben echándose en brazos de los terroristas que perpetraron los atentados de Casablanca en 2003 y Madrid 2004. El gobierno ha pagado con la misma moneda dando carpetazo a la protección de los derechos humanos y poniéndose en pie de guerra por un posible conflicto futuro por el alma de Marruecos.

Al mismo tiempo, el país sigue corriendo el riesgo de ofender a la opinión pública internacional al negarse a ceder en el impasse del Sahara Occidental.

No obstante, por muy importantes que sean estas cuestiones, la persistente pobreza de la mayoría de los ciudadanos domina las conversaciones cotidianas y es el factor más decisivo para el futuro de Marruecos. Con casi un tercio de la población menor de 15 años, la forma de resolver la elevada tasa de desempleo y la exclusión resultante determinará que la próxima generación de marroquíes siga abrazando el islamismo conservador o saltando a las embarcaciones que les llevan a Europa, o que sean capaces de concebir un futuro próspero en el nuevo país que llevan prometiéndoles desde hace tiempo.

Marruecos sociedad

Población: 33.200.000 habitantes

PIB per cápita: 4.200 dólares

Crecimiento del PIB: 1,8%

Inflación: 2,1%

Tasa de desempleo: 20%

Deuda externa: 15.600 millones de dólares estadounidenses

Esperanza de vida: 69,7 años

Tasa de alfabetización: 50,7%

Año aprobación voto femenino: 1963

Usuarios Internet; 3,5 millones