Marruecos con niños
Elegir la ciudad ideal para viajar a Marruecos con niños puede ser la clave de unas divertidas vacaciones en el país vecino. Conocer las actividades para desarrollar la visita a Marruecos con niños es una muy buena idea para planificar tu viaja con toda la familia.
Casablanca con niños
Casablanca es una ciudad sucia y grande; para viajar a Casablanca con niños lo mejor es apartarse del ruido y el tráfico del centro. Son ideales las playas y Clubes de playa de Aïn Diab. Además de piscinas, toboganes y columpios, tienen varias canchas de deportes e innumerables instalaciones. Si el viajero se aloja en un hotel del Blvd de la Corniche, probablemente tendrá su propia piscina y no deberá caminar muy lejos para entretenerse.
El mayor espacio abierto de la ciudad es el Parc de la Ligue Arabe. Es un buen lugar para jugar y caminar, y tiene varios pequeños cafés, así como el parque de atracciones Yasmina con mulitud de pequeñas atracciones y ambiente de feria.
Rabat con niños
El poder comprar sin molestias en los zocos y la impresionante kasba hacen de Rabat un lugar agradable para visitar con niños. No obstante, hay pocos atractivos específicos para los visitantes más jóvenes. La mejor apuesta es salir de la ciudad de Rabat e ir al Parc Zoologique National y a los Jardins Exotiques para encontrar diversión infantil.
Marrakech para niños
Marrakech es una ciudad ideal para niños. El ruido, el humo y el caos general de Djemaa el-Fna pueden resultar abrumadores al principio, pero después de tomar un zumo de naranja natural, los niños quedarán cautivados ante el exótico espectáculo de los encantadores de serpientes, los vendedores de agua, los músicos y los acróbatas. No hay que olvidar hacer una parada en el puesto donde cocinan cabezas de cordero o venden sopa de caracoles, aunque sólo sea para echar una ojeada, antes de encontrar otra cosa con que alimentar a la familia. La medina peatonal también les suele gustar mucho a los niños, pero hay que estar atento a las bicicletas y los carros de burros. Muchos puestos satisfacen las necesidades de los niños, pero el mejor lugar es sin duda Place Rahba Qedima, donde tienen lugar para correr y pueden tocar los camaleones y los lagartos en los puestos de los boticarios.
Si viajar con niños a Marrakech a pie es cansado, se puede alquilar un carruaje de caballos o disfrutar de un circuito por la ciudad en un autobús de dos pisos de Marrakech-Tour. Montar en bicicleta o ir a nadar, especialmente en el Oasiria, son otras formas de mantener a los niños ocupados. Otra opción es montar a camello. Suelen estar en el Palmeraie, y un paseo de 15 minutos cuesta entre 40 y 60 MAD. Kasbah Le Mirage organiza paseos de 90 minutos por esa zona, con tortitas al final, por 300 mAD. Hay una amplia gama de caballerizas por toda la ciudad, pero Sabots de L´Ourika está especializada en paseos por el campo de entre una y tres horas.
Al caer la noche, los niños pueden disfrutar del espectáculo folclórico de al-Menara Reflets & Merveilles. Todas las noches, el Jardín Menara se convierte en el escenario de un magnífico espectáculo de luz y sonido, con 50 cantantes, bailarines y acróbatas.
Un último consejo sobre donde dormir en Marrakech con niños: si los niños son revoltosos, quizás no sea una buena idea hospedarse en un riad de la medina. Las piscinas y las escaleras pueden ser peligrosas, pero sobre todo tienen poco espacio para corretear y el ruido hace mucho eco en el interior. Conviene optar por un hotel más grande con jardín, como los que hay en Hivernage o el Palmeraie.

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