Casablanca Turismo Marruecos
Si conseguimos ver a través del tráfico, los humos y el caos generalizado del centro de la ciudad, podremos visitar Casablanca y descubrir el rico legado arquitectónico de la ciudad, mezcla del diseño colonial francés y el estilo tradicional marroquí conocido como arquitectura mauresque. Desarrollado en la década de 1930 y muy influido por el movimiento art déco, abarcaba detalles decorativos como frisos tallados, hermosos alicatados y elaborados balcones de hierro forjado. Aunque algunas de las joyas de la época se han restaurado con gusto, otras se encuentran en un estado lamentable. Este circuito a pie incluye lo mejores edificios moriscos y otros tesoros de Casa.
Se puede empezar a visitar Casablanca en la parte noroeste del Parc de la Ligue Arabe, donde destaca la imponente Cathédrale du Sacré Coeur, una enorme iglesia blanca que mezcla con elegancia el estilo europeo y las influencias tradicionales de Marruecos. La catedral fue diseñada por Paul Tornon en 1930 y ha sido usada como escuela, teatro y centro cultural. De reciente restauración, su decadente interior sólo se abre para acontecimientos culturales.
Desde aquí, se puede caminar dos manzanas al este hasta la Place Mohammed V, el magnífico centro del plan de regeneración francés. La enorme plaza está rodeada por una impresionante serie de augustos edificios adminsitrativos, casi todos diseñados por Robert Marrast y Henri Prost. La Ancienne Préfecture (antigua prefectura), de 1930, domina el aldo sur de la plaza y está coronada por una torre del reloj modernista.
El cercano Palais de Justice (palacio de Justicia) se construyó en 1925. La enorme puerta principal y la entrada se inspiraron en el iwan persa, una sala abovedada que suele abrirse al patio central de la madraza (escuela teológica) de una mezquita.
Al pasear por su magnífica plaza, se puede admirar la oficina principal de correos, de 1918, un bello edificio con arcos y columnas de piedra en la fachada y decorado con llamativos mosaicos. Más del estilo de la arquitectura tradicional de Marruecos es el Banque al-Maghrib, en el Blvd de París; con su fachada ornamental de mampostería, fue el último edificio construido en la plaza.
Desde este punto, se puede caminar al este por la Rue Indriss Lahrizi, bordeada de impresionantes fachadas a ambos lados. Luego vale la pena hacer una pausa para contemplar lo más destacado en La Princière Salon de Thé, fácil de reconocer por la enorme corona de piedra en el tejado. A continuación se gira a la derecha por Rue Mohammed Belloul para ver el Hotel Guynemer, con sus paneles art déco; luego se continúa una manzana al este y se gira a la derecha por Rue Tahar Sebti, bordeada de edificios coloniales.
Hay que girar a la izquierda por Rue Chaouia y buscar el Hotel Transatlantique, que data de 1922 y ha sido restaurado con mucho estilo. A la vuelta de la esquina, los dueños del Transatlantique restauraron otra joya, el Hotel Volubilis.
A continuación se gira a la izquierda por Rue Ibn Batouta y se sigue hasta la esquina del Blvd Mohammed V. A la derecha queda la estructura abandonada y en ruinas del Hotel Lincoln, una obra maestra art déco construida en 1916 que aguarda paciente una restauración discutida durante mucho tiempo.
Si se gira a la izquierda por el Blvd Mohammed V hay que buscar una serie de interesante fachadas en el lado sur de la calle. La oficina de Correos, con sus delicados motivos tallados, y el edificio de Le Matin/Maroc Soir, con su estilo clasico, son dos de los más importantes.
Al final de la manzana se gira por Rue Mohammed el-Qory para encontrar el Cinema Rialto, un clásico edificio art déco con algunos toques de gran belleza. Se sigue hacia el sur hacia el cruce con ave Houmane el-Fetouaki y se gira a la derecha para llegar a la Place 16 Novembre, donde hay numerosos edificios art déco. Por último, se sigue hacia el sur , por la peatonal Rue Prince Moulay Abdellah, con una interesante selección de fachadas con entradas ornamentadas y elementos de hierro forjado.

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